“... el viaje no empieza cuando nos ponemos en ruta ni acaba cuando alcanzamos el destino. En realidad empieza mucho antes y prácticamente no se acaba nunca porque la cinta de la memoria no deja de girar en nuestro interior por más tiempo que lleve nuestro cuerpo sin moverse de sitio. A fin de cuentas, lo que podríamos llamar contagio de viaje existe, y es, en el fondo, una enfermedad incurable”.
1 comment:
Gracias por estas reflexiones sobre la vejez y estás hermosas fotos tan sugerentes. Aunque todavía la vemos lejana, seguro que llegará.¿Cómo la afrontaremos?
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